Un registro de quejas que sirve para cerrar incidencias y aprender del fallo
La queja se pierde cuando todo queda en un chat. Una ficha breve, una persona responsable y una fecha de seguimiento permiten comprobar si el problema se resolvió.
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Acomódate. Aquí está todo lo que hemos publicado, empezando por lo más reciente.
La queja se pierde cuando todo queda en un chat. Una ficha breve, una persona responsable y una fecha de seguimiento permiten comprobar si el problema se resolvió.
Antes de rebajar el precio conviene entender por qué el cliente dejó de volver. Una campaña corta puede recuperar relación, información y margen.
La tarjeta de sellos parece sencilla, pero una visita gratis mal calculada puede comerse el margen. Así se diseña una prueba clara, acotada y medible.
Enviar recordatorios no demuestra que funcionen. Para saberlo necesitas definir ausencia, registrar entregas y comparar periodos o grupos que de verdad sean comparables.
Cachorro, adulto o sénior puede ser una segmentación útil si cambia una decisión real. Con pocas etapas, fecha y reglas claras, el CRM deja de acumular etiquetas inútiles.
Tener el teléfono o el correo de un cliente no basta para enviar cualquier mensaje. Una ficha breve permite saber qué canal, finalidad y prueba respaldan cada comunicación.
Un recorrido de cliente útil no empieza con un embudo bonito. Empieza siguiendo una compra real, anotando fricciones y decidiendo qué debe ocurrir para que volver sea fácil.
Antes de regalar descuentos conviene entender qué hace cómoda, fiable y recordable una segunda compra.
Una recompensa atractiva puede convertirse en un agujero de margen si no haces números antes de imprimir la tarjeta.